LA SEGUNDA VEZ

Ayer volví a ver la película “El último Concierto”. Me impresionó más que la primera vez, quizás porque al saber lo que esperaba puede descubrir los detalles y ví lo que no se ve:

El concierto Opus 131 de Beethoven. Aquí lo incluyo integro, treinta y ocho minutos concebidos para ser interpretados sin pausas, lo que no permite afinar los instrumentos durante la ejecución de la pieza sino irlos adaptando a las variaciones de los demás músicos. En eso radica parte de su grandeza, es la misma manera con la que se interpreta nuestra vida.

 

 

 

Y un poema: Old Men de Ogden Nash. Una niña,  con su voz infantil, con su capacidad de leer recién estrenada, recita una poesía escrita en un vagón del metro de Nueva York. Nadie le presta atención, ni tan siquiera se dan cuenta de lo que está diciendo:

 

 

VIEJOS

 

La gente espera que los viejos se mueran,

nadie en realidad lleva luto por los viejos.

Los viejos son diferentes. La gente los mira

con ojos que se preguntan cuándo…

La gente los observa con impávidos ojos,

pero los viejos saben cuando un viejo se muere.

 

 

OLD MEN

 

People expect old men to die,

They do not really mourn old men.

Old men are different. People look

At them with eyes that wonder when…

People watch with unshocked eyes;

But old men know when an old man dies.

Ogden Nash (1902-1971)

1322751991_0

Eso de que segunda partes nunca fueron buenas no es siempre verdad.

 

 

Anuncios

2 comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s