Día: 25 septiembre, 2019

Mujer, negra, esclava y poeta

Así definió Eduardo Galeano a Phillips Wheatley en el que sería su libro póstumo ” El Cazador de Historias”:

La Poeta

Fue llamada Phillips, porque así se llamaba el barco que la trajo, y Wheatley, que era el nombre del mercader que la compró. Había nacido en Senegal. En Boston, los negreros la pusieron en venta:
-¡Tiene siete años! ¡Será una buena yegua!
Fue palpada, desnuda, por muchas manos. A los trece años, ya escribía poemas en una lengua que no era la suya. Nadie creía que ella fuera la autora. A los veinte años, Phillips fue interrogada por un tribunal de dieciocho ilustrados caballeros con toga y peluca. Tuvo que recitar textos de Virgilio y Milton y algunos pasajes de la Biblia, y también tuvo que jurar que los poemas que había escrito no eran plagiados.
Desde una silla, rindió su largo examen, hasta que el tribunal la aceptó: era mujer, era negra, era esclava, pero era poeta.

Phillips1

Phillips Wheatley (Senegal, 1753-Boston, 1784) fue la primera mujer afroamericana que publicó un libro en los Estados Unidos “Poemas sobre varios asuntos” ( 1773). A los trece años ya escribía poemas en inglés. 

Tuvo que defender ante las cortes la autoría de sus obras porque era inaudito que una joven esclava negra pudiera escribir así.

Phillips llegó a ser una escritora reconocida. Muchos de sus poemas eran de carácter religioso debido a la influencia del matrimonio que la compró como esclava. Los Wheatley se acabaron convirtiendo en sus benefactores, incluso viajó con ellos a Inglaterra en donde conoció a Benjamin Franklin y muchas otras personalidades. En 1773 al publicar su primer libro ella pudo comprar su libertad.

¡He aquí tu hermano con los muertos! 
De la esclavitud liberada, el espíritu exultante vuela.

Sonríe en la tumba, y calma el dolor furioso. 
En las regiones más abiertas fija tu mirada anhelante

Se sabe que George Washington admiraba su poesía, diciendo de ella que poseía un gran genio poético.

„¡Mira la madre tierra el destino de su descendencia, y las naciones miran escenas antes desconocidas! ¡Mira los brillantes rayos de la luz giratoria del cielo envueltos en penas y el velo de la noche! La diosa viene, se mueve divinamente justa “

Cuando murieron John y Susanna Wheatley contrajo matrimonio con un  liberto John Peters, poco después la abandonó y tuvo que realizar tareas domésticas para sobrevivir.

Nunca hablaba de ella ni de sus sentimientos en sus poemas, algunos, muy pocos, hablan de la esclavitud, de la imaginación.

 ¡Imaginación! ¿Quién podría cantar tu poderío?
¿Y quién describiría la velocidad de tu carrera?
Elevándonos a través del aire para encontrar la radiante morada.

Murió a los 31 años en la indigencia. Pero Phillips Wheastley no fue olvidada, fue la memoria de su pueblo oprimido y una de las precursoras del abolicionismo. 

Se llamaba a sí misma la “venturosa Africana en su gran empeño” (“On Recollection“).