Día: 12 febrero, 2020

Antagonía. La novela que se planificó en un rollo de papel higiénico

Luis Goytisolo (Barcelona, 1935) estaba en Carabanchel en 1963, proscrito por ser activista del Partido Comunista, y en régimen de aislamiento. Allí empezó a idear una obra magna de más de mil páginas que es considerada una de las novelas más importantes de la literatura española de los últimos cincuenta años.

Lo único que poseía en su encierro era papel higiénico y un bolígrafo, allí, en la cara satinada de una conocida marca, solo existía una en aquel tiempo, planificó la que sin duda es su mejor obra.

Resultado de imagen de papel higienico de los años sesenta

Una novela sobre la vida, el amor, la muerte, también sobre la creación literaria. Escrita en el marco del franquismo de principio a fin. Empieza en la infancia de Raúl Ferrer y termina con la novela que él escribe. Es la novela de una novela.

Una obra que se diseñó hasta en su menor detalle en las notas que escribió en la cárcel. El mismo explica que lo más importante es la planificación de tal forma que si tarda tres años en escribir una novela, “dos y medio son de preparación y de tomar notas que terminan abultando más que el texto final y unos 6 meses son para redactar”.

Antagonía es una tetralogía, y aunque es una unidad,  los cuatro libros permiten una lectura independiente. Se publicaron entre 1963 y 1981, pero en 2012 aparecieron por primera vez en un solo volumen.

No es una obra fácil, por su extensión, su contenido y su riquísimo lenguaje. En Francia fue lectura obligada durante los años 2017 y 2018 para los estudiantes de Lengua española en sustitución del Quijote.

Es impecable. Un verdadero placer plagado de reflexiones que van más allá de la historia que relata. He aquí una muestra:

“Estar enamorado es descorrer uno tras otro los sucesivos velos de la persona amada; y el amor se esfuma cuando comprendemos que los últimos velos no están ya en la persona amada sino en nosotros mismos, que nunca en ella podremos descorrer más que los primeros.

…De ahí que todo amor se acabe o pase más o menos pronto, más o menos tarde, y solo queden los arreglos”.