Mes: septiembre 2020

Tú eres todas las combinaciones de números. La vida. Frida Khalo

Todos conocen a Frida Khalo ( Coyoacán, 1907-1954) como pintora, pero hay una faceta de ella inédita que también destila sensibilidad y realismo, que transporta directamente a su universo. Son sus escritos.

 “Estoy bien… Bien hundida, bien decepcionada, bien vacía. Bien harta, bien rota. Bien fracasada, bien inestable, bien cansada… Definitivamente: Estoy bien“.

Estos son versos extraídos de su diario. En ellos se retrata igual que en sus pinturas.

He aquí algunos fragmentos de sus cartas a su gran amor Diego Rivera:

… Cuando me dijeron que habrían de amputarme la pierna no me afectó como todos creían, NO, yo ya era una mujer incompleta cuando le perdí, otra vez, por enésima vez quizás y aún así sobreviví…
No pretendo causarte lástima, a ti ni a nadie, tampoco quiero que te sientas culpable de nada, te escribo para decirte que te libero de mí, vamos, te “amputo” de mí, sé feliz y no me busques jamás…
Se despide quien le ama con vehemente locura,
Su Frida.

…”Recuerda que siempre te amaré
aunque no estés a mi lado.
Yo en mi soledad te digo,
amar no es pecado a Dios”.
..

“Tú eres todas las combinaciones de números. La vida”.

Mi deseo es entender la línea, la forma, el movimiento.
Tú llenas y yo recibo.

Tu palabra recorre todo el espacio y llega
a mis células que son mis astros y va
a las tuyas que son mi luz
“.

Nunca fue ni será mío.
Es de él mismo.
La vida callada dadora de mundos,
lo que más importa es la no ilusión.
La mañana Nace,
los rojos amigos,
los grandes azules,
hojas en las manos,
pájaros ruideros,
dedos en el pelo,
nidos de palomas,
raro entendimiento de la lucha hermana,
sencillez del canto de la sinrazón,
locura del viento en mi corazón.
Dulce xocolatl del México antiguo,
tormenta en la sangre que entra por la boca.
Compulsión,
augurio,
risa
y dientes finos,
agujas de perla
para algún regalo de un siete de julio.
Lo pido,
me llega,
canto,
cantando,
cantaré desde hoy
nuestra magia, amor.

Aunque haya dicho “te quiero” a muchos y haya tenido citas y besado a otros, en el fondo sólo te he amado a ti…

Yo lo veía… y puedo jurar que no me quedaban ganas de ver a nadie más. En ese preciso momento comprendí, que los ojos siempre le pertenecen a las personas que los hacen brillar.

Quisiera darte todo lo que nunca hubieras tenido, y ni así sabrías la maravilla que es poder quererte.

– No voy a pedirte que me escribas, que te quedes, que me beses, que me abraces o que me quieras. Porque si tengo que pedirlo, ya no lo quiero.

-Bebía porque quería ahogar mis penas, pero las malvadas aprendieron a nadar.


Mereces un amor que te quiera despeinada, con todo y las razones que te levantan de prisa, con todo y los demonios que no te dejan dormir.
Mereces un amor que te haga sentir segura, que puede comerse al mundo si camina de tu mano, que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel.
Mereces un amor que quiera bailar contigo, que visite el paraíso cada vez que mira tus ojos y que no se aburra nunca de leer tus expresiones.
Mereces un amor que te escuche cuando cantas, que no le asuste caer.
Mereces un amor que se lleve las mentiras, que te traiga la ilusión, el café y la poesía.


“No quiero un final feliz, quiero una vida llena de momentos felices, porque al final todo es triste”.

Sin duda fue una mujer que sufrió mucho por su enfermedad, sus circunstancias y la intensidad de su temperamento, pero en el fondo en su obra siempre hay color, formas exuberantes y pasión. Siempre buscó la felicidad:

Ser feliz es una decisión que hay que tomar todos los días, que no depende de las condiciones de vida que uno tenga, sino de la actitud con la cual enfrenta los problemas. La felicidad es eso: Decidir ser feliz”.

Piero Fornasetti. El lenguaje a través de los objetos y de su musa

Piero Fornasetti (1913-1988). Nació en Milán en la mansión que habían construido sus padres, roja por fuera y laberíntica por dentro. Fue uno de los grandes artistas italianos que destacaron en la historia del diseño. Pintor, escultor, interiorista estuvo muy influenciado por los surrealistas y sobre todo por Giorgio de Chirico.

Con una sola idea era capaz de crear muchas versiones, todas ellas inspiradoras y únicas. En su obra se repiten soles, lunas, manos, monedas, instrumentos musicales, y sobre todo la cara de una mujer, la cantante de ópera Lina Cavalieri, la descubrió en una revista del siglo XIX y creó con su cara una serie de 350 variaciones (Tema y Variaciones).

Piero Fornasetti

“Empecé a pintarla y nunca paré”, dijo de su musa que se convirtió en su imagen icónica.

Lina Cavalieri (1874-1944) era una famosa soprano que había actuado con Caruso en Nueva York, también era actriz y monologuista, y estaba considerada “la mujer más bella del mundo”. A los sesenta años se alistó como enfermera voluntaria durante la Segunda Guerra Mundial y murió por un bombardeo aliado en su casa de Florencia.

Ellos nunca se conocieron.

La fisonomía de Lina siempre estará asociada a Fornasetti.

“Fornasetti creó más de 11.000 artículos, muchos de ellos con el rostro de una mujer, la soprano de ópera Lina Cavalieri, como un motivo”  El diseñador Piero Fornasetti y la cara de la soprano Lina Cavalieri 10

Para él cualquier objeto tenía vida en si mismo y servía para expresar su arte

Conservó más de 10 años una berenjena para ver como iba cambiando e irla dibujando. Su filosofía era la libertad creativa y el rigor artesano.

“Nací pintor –aseguró en una entrevista antes de morir–, empecé a los diez años y nadie me enseñó, aprendí de los libros”.

“Lo primero es pintar un desnudo. Cuando lo consigues, puedes diseñar un edificio o un coche”. Su punto fuerte siempre fue la imaginación: “Es fundamental. Yo procuro liberar mi inspiración de lo cotidiano. No pinto a partir de la realidad, sino de mis recuerdos. No copio”.

El Atelier Fornasetti hoy en día está dirigido por su hijo Barnaba Fornasetti usando muchos de los patrones originales y aplicando el color a mano.

Philippe Starck dice de él: “Un dibujo de Fornasetti tiene el poder de cambiar la vibración de un lugar, no porque sea bonito, sino porque te lleva a una dimensión diferente, la de los sueños. Cada objeto es una puerta abierta que te aspira, como en Alicia en el País de las Maravillas”.

El vendedor de lámparas que supo fotografiar un mundo

Gilbert Garcin (La Clotat, Francia, 1929-2020), es uno de los fotógrafos franceses surrealistas más reconocidos. Ha expuesto en todo el mundo. Su historia es tan alucinante como su obra.

Hasta los 65 años tuvo una vida convencional, trabajaba en una tienda de lámparas como comercial. Su vida artística empezó cuando se jubiló. Siempre había sido habilidoso y le habían gustado las fotos, así que se inscribió en Arles en los talleres de fotografía. Como no tenía demasiadas posibilidades económicas hizo el mismo de modelo en todas sus fotos, más tarde convenció a Monique, su mujer, que al principio se oponía a salir en sus “inventos” para que le acompañara en sus composiciones.

Porque Garcin, no solo fotografiaba sino que recortaba las fotos y las pegaba en un soporte de madera para poder componer con ellas un mundo, el de los sentimientos, el de las relaciones humanas, el de la pareja.

Todas sus fotografías sugieren mil historias según quien las contemple:

-Mira, se están peleando. Se están peleando, pero eso les mantiene unidos.

-No, viven juntos desde hace mucho tiempo y la convivencia necesita un equilibrio de fuerzas, una armonía para perdurar.

“Comenzar a los 65 años tiene muchas desventajas, y una sola ventaja: la experiencia vivida”.

Gilbert Garcin empezó su obra a los 65 años, pero no expuso profesionalmente hasta los 80.

Murió este año, el 17 de abril de 2020 a los 91 años mientras dormía.

Garcin no solo nos deja un gran legado artístico sino también la certeza de que no hay barreras, de que todo es posible si se tiene un propósito y algo que decir.