Mes: abril 2021

Sumergidos en música

Symphony” es una experiencia audiovisual inmersiva que con las últimas tecnologías llega a lo más hondo de quien se sumerge en ella. Se presenta en Caixaforum de Barcelona de la mano del director de orquesta Gustavo Dudamel y de la Mahler Chamber Orchesta.

Esta instalación es un estímulo para la sensibilidad y la creatividad de quienes la disfrutan.

Consta de dos partes, en la primera asistimos a una proyección en una pantalla que por sus proporciones nos envuelve de la misma manera que lo hace el sonido.

Los sonidos del mar, de una plantación de café y de la vida en Nueva York a través de tres protagonistas van formando músicas que se convierten en sinfonías, hasta que convergen en una orquesta en el Liceo de Barcelona. Según Dudamel los instrumentos de una orquesta están hechos de madera o metal, pero para funcionar necesitan pasión.

Con esa pasión abandonamos la sala para entrar en un espacio con sillones que giran 360 grados, provistos de auriculares y gafas 3D. Cuando nos colocamos las gafas dejamos de ver a los demás, pero yo me los imagino entre los cascos, los auriculares y la mascarilla, que por supuesto todos llevamos, como los guerreros de la guerra de las Galaxias.

Empieza el viaje. Dudamel nos presenta a su orquesta, nos sienta entre ellos, tan cerca que nuestra butaca vibra, se mueve con los violines, con las flautas, con la percusión. Somos seres etéreos, nos podemos desplazar por el espacio, hacia arriba, hacia abajo. Es como nadar en un mar entre acordes y sinfonías. Todo eso nos lleva hacia los océanos de las emociones, algas, anémonas, fuegos artificiales nos envuelven y nos revuelven. Todo de la mano de Beethoven, Mahler y Bernstein.

Maravillosa, hipnótica, genial la inmersión, sobre todo el Mambo de West Side Story con el que finaliza Symphony. Aquí hay una pequeña muestra de ello:

Me quito el casco sin prisas, con la sensación de que ha sido muy corto, de no querer salir de ese mundo mágico. Veo a las demás personas que ocupaban los otros sillones. Me sorprendo, me doy cuenta de que estaban a mi lado, pero no estaban conmigo, que aunque todos hubiéramos sentido emociones similares cada uno estaba aislado en su propio mundo, que en el fondo había sido una experiencia solitaria. Y eso quizás sea a lo que nos lleve el futuro. Me encantó, sí, me gustó muchísimo, pero la idea asusta.

Sin nada entre las manos. Eric Pickersgill

Eric Pickersgill (Florida, 1986) es un fotógrafo americano que con su obra explora las relaciones humanas y los efectos psicológicos cotidianos de las nuevas tecnologías en las personas.

Eric Pickersgill

Un día, en el café Illium en Troy, Nueva York, observó a una familia desayunando. Todos menos la madre, que miraba por la ventana, estaban consultando o jugando con su teléfono móvil.

Esa escena le hizo reflexionar sobre el aislamiento de los seres humanos, sobre la desconexión social que se produce cuando estamos enganchados a cualquier dispositivo electrónico.

De aquí nació “Removed” (Eliminado) una serie fotográfica con hombres y mujeres muy concentrados en su móvil, pero sin nada entre las manos.

Da que pensar. Cuando ves las imágenes enseguida te imaginas el teléfono, como si de verdad estuviera, pero cuando adviertes que no está ves la escena ridícula. ¿Pero qué están haciendo? ¿Por qué no disfrutan de ese momento real?

El estar pendientes de un dispositivo electrónico nos hace vivir en una realidad paralela, no estar ni conectar con lo que realmente está pasando, con quienes tenemos delante.

Sí, todos lo sabemos, pero es muy difícil no hacerlo. Está muy bien que alguien nos lo recuerde.

 

Entréme donde no supe

Esta es una de las poesías más hermosas de la lengua castellana. Es de San Juan de la Cruz.

Su título original según el códice de Sanlúcar de Barrameda fue: “Coplas sobre un éxtasis de harta contemplación” es la descripción apasionada de un estado modificado de conciencia, un éxtasis, algo que supera las capacidades de vigilia de la mente normal para adentrarse en la conciencia pura.

ENTRÉME DONDE NO SUPE

Entréme donde no supe:
y quedéme no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

1. Yo no supe dónde estaba,
pero, cuando allí me vi,
sin saber dónde me estaba,
grandes cosas entendí;
no diré lo que sentí,
que me quedé no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

2. De paz y de piedad
era la ciencia perfecta,
en profunda soledad
entendida, vía recta;
era cosa tan secreta,
que me quedé balbuciendo,
toda ciencia trascendiendo.

3. Estaba tan embebido,
tan absorto y ajenado,
que se quedó mi sentido
de todo sentir privado,
y el espíritu dotado
de un entender no entendiendo.
toda ciencia trascendiendo.

4. El que allí llega de vero
de sí mismo desfallece;
cuanto sabía primero
mucho bajo le parece,
y Su ciencia tanto crece,
que se queda no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

5. Cuanto más alto se sube,
tanto menos se entendía,
que es la tenebrosa nube
que a la noche esclarecía:
por eso quien la sabía
queda siempre no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

6. Este saber no sabiendo
es de tan alto poder,
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer;
que no llega su saber
a no entender entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.

7. Y es de tan alta excelencia
aqueste sumo saber,
que no hay facultad ni ciencia
que la puedan emprender;
quien se supiere vencer
con un no saber sabiendo,
irá siempre trascendiendo.

8. Y, si lo queréis oír,
consiste esta suma ciencia
en un subido sentir
de la divinal esencia;
es obra de su clemencia
hacer quedar no entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.

San Juan de la Cruz

Pedro Salinas, el gran poeta, decía de la obra de San Juan de la Cruz: “No hay poesía más misteriosa en nuestra lengua”. Desde luego tenía razón.

Curiosamente me recuerda la situación de pandemia en la que ahora nos encontramos. No va de eso la poesía, está claro, pero “Entréme donde no supe” y “A toda ciencia trascendiendo” me remite directamente a ello.

Para el gran místico es una situación magnífica y privilegiada el entrar sin saber y el plantearse situaciones que escapan a la ciencia. ¿Por qué no hacerlo nosotros ahora? ¿Qué somos los humanos para el mundo, cómo estamos incidiendo en él? ¿Por qué, para qué, estamos aquí? ¿Hasta cuándo el planeta dejará de tolerarnos como especie?

En la poesía de San Juan de la Cruz “Todo es lo que es y mucho más” (Jorge Guillen).

El día de los tres soles y J.M.W. Turner

El parhelio (parecido al sol) es un fenómeno meteorológico que se produce por la reflexión de la luz solar en las nubes de tipo cirro cuando estas llevan muchas partículas de hielo, y que provoca el efecto óptico de que hay varios soles en el cielo, lo cual puede durar incluso horas.

Este fenómeno es mencionado desde la antigüedad por Aristóteles, Ptolomeo, Cicerón y Séneca, entre otros. Pero no es hasta el 20 de abril de 1535 en el que es documentado e incluso pintado muy poco después de producirse por Malare Urbana. El original se perdió, pero queda una copia bastante fidedigna del cielo y la ciudad de Estocolmo por aquellas fechas.

Vädersolstavlan de Jacob Heinrich Elbfas (1636)

El 23 de abril de 1775 se dio ese extraño fenómeno en el cielo de Covent Garden, Londres. Un niño nacía bajo la mirada y el calor de tres soles, lo llamaron William Turner y sería uno de los pintores más importantes del paisajismo inglés, también fue llamado “El pintor de la luz”.

Es uno de los grandes artistas del romanticismo, al que se le considera el primer pre impresionista. Plasmaba la fuerza y el influjo de la naturaleza sobre el ser humano. En su obra destaca la apreciación de los fenómenos meteorológicos, nieve, tempestades, oleajes.

Tormenta de nieve sobre el mar (1842)

Mañana después del diluvio. (1843)
El Incendio del parlamento. (1835)

Al final de su vida su pintura fue casi simbolista, jugaba con la percepción y la imaginación del observador, difuminaba las formas, pero sobre todo dibujaba cielos y soles, en uno de sus últimos cuadros pintó el ángel del Apocalipsis delante del sol. Volvía al principio de su vida, a aquella mañana de tres soles.

Ángel delante del sol. (1846)

Se dice que sus últimas palabras fueron: “El sol es Dios”