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PREMIO BLOGGER RECOGNITION AWARD

Siempre hace ilusión recibir un premio, un reconocimiento, pero la primera vez es algo mágico. Gracias, Junior por este regalo de final de vacaciones.

Tengo que decir que soy novata en esto del blog, empecé hace un año porque me editaron una novela y la editorial me recomendó hacerlo, pero no estaba muy convencida. Un día, creo que fue en junio, recordé un poema de Gil de Biedma que siempre me emociona y pensé en compartirlo en el blog, no esperaba nada, pero vi alucinada que mucha gente me había respondido, gente magnífica como vosotros, con blogs interesantes, creativos, sensibles  como el de Junior que os animo a visitar:     juniorprimero.wordpress.com . Y desde entonces, poco a poco he ido perdiendo el miedo y me he animado a mostrar lo que me gusta y me emociona en este este campo de lavanda  por el que os animo a pasear. El nombre y la foto de mi blog definen muy bien lo que intento compartir, porque la mayoría de mis entradas quieren ser como las flores de lavanda, pequeñas, pero aromáticas y coloridas; trocitos de literatura, de arte, de naturaleza, de mundo, pero con un árbol fuerte y bien enraizado en el fondo.

Os transmito las reglas del premio:

Escribir una entrada mostrándolo.

Dar una pequeña explicación de cómo empezó.

Dar dos consejos a nuevos blogueros.

Agradecer a quién te haya nominado y dejar un enlace hacía su blog.

Seleccionar otros 15 blogs a quién quieras premiar.

MIS NOMINADOS SON:

 

arlenebayliss.com

lilylahijadelencargado.wordpress.com

melbag123.wordpress.com

hummussapiens.wordpress.com

carlapaola.com

elambigudelyoga.wordpress.com

cristinafra.wordpress.com

hipnosnews.wordpress.com

conmilibretadecorazones.wordpress.com

temiromemiras.wordpress.com

jackmoreno.com

byluis7.com

calledelorco.com

elbarroquista.com

mrpoecrafthyde.wordpress.com

Felicidades! Un abrazo a todos.

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UNA ESCALERA EN CRETA

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        Tiene cuatro mil años y está en Gurnia. Cumple su función como lo hizo el primer día  de su primer tiempo.

        Une la parte alta de la ciudad con la salida que lleva al mar, permitiendo a través de los siglos, sin discriminaciones, el paso a quienes la transitan, ya fueran sacerdotisas, comerciantes, procesiones ceremoniales, o ahora turistas pegados a un móvil hartos de ver piedras, de sol, y de subir y bajar por ella.

          Nadie sabe cómo se llamaba la ciudad a la que pertenece, Gurnia fue un invento que le pusieron los griegos mil años después de que su verdadero nombre se pronunciara por última vez.

        Sir Arthur Evans, con más entusiasmo que rigor, lo presupuso todo acerca de la civilización minoica que descubrió en el año 1900. Se considera la más antigua de Europa, la precursora de la griega, la romana, e incluso hay quien dice que de la fenicia, egipcia y de los asentamientos mesopotámicos, porque algunos autores le atribuyen hasta siete mil años. Quizás, sólo quizás.

        Hasta el nombre es una licencia arqueológica suya: Minoica viene de la leyenda del rey Minos sobre el que escribió Homero muchos años después de la destrucción de Creta, quizás por un terremoto o por un volcán. Nadie sabe si el monarca fue real.

         Tras años de ardua labor Sir Arthur Evans desenterró Cnosos y reconstruyó parte del palacio con mucha ilusión, pero muy poca fiabilidad. Nunca encontraron el laberinto del que hablaban los clásicos. Sólo multitud de pequeñas estancias intercomunicadas, y las famosas hachas de doble hoja “Labrys” en ellas. La palabra laberinto viene de allí.

doble hacha

         Lo que sí se sabe es que era una cultura cuyo pueblo no necesitaba defenderse de soldados ni de navegantes. Sus ciudades no tenían torres ni fortificaciones, todas tenían un carácter abierto, y en ellas apenas se han encontrado armas, sólo algunas para  uso ritual.

         Poseía tres tipos de alfabeto que todavía no han podido ser descifrados.

         Los enterramientos se efectuaban de forma colectiva en círculo  o en cuevas megalíticas. Eran sencillos tanto para el pueblo como para el rey. Nunca se han encontrado mausoleos fastuosos, ni tan siquiera se sabe el nombre de sus reyes.

         Lograron un refinamiento exquisito capaz de crear en el periodo medio, sobre el año 1400 a.c., piezas como esta:

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      Lo que más me llamó la atención, sin contar con todas las maravillas que guarda el museo de Heraklion, fue una palabra que se repite en casi todos los rótulos, en todas las explicaciones de casi todos los objetos que hay allí.

     La fotografié en inglés porque no supe identificarla en griego:

Quizás

     La escalera sigue en la hoy llamada Gurnia haciendo lo que hizo siempre, sostener las idas y venidas de sus transeúntes. Impasible a hipótesis, a dudas y a dataciones.

Quizás se ríe de nosotros porque ella sabe algo que los pobres mortales nunca sabremos. El nombre secreto de su ciudad. Quizás, sólo quizás.

VIVIAN MAIER. LA NIÑERA FOTÓGRAFA

La historia, en sí misma, ya es excepcional. En 2007, un joven investigador de la historia de Chicago, John Maloof, compra a precio de saldo en una subasta de barrio parte de las pertenencias de una anciana desconocida llamada Vivien Maier. Estaban amontonadas en cajas en un almacén porque la mujer tenía la manía de acumularlo todo: sombreros, zapatos, billetes de autobús…

Lo que Maalof no sospechaba es que entre todos aquellos objetos encontraría una caja con una increíble obra fotográfica, con más de 120.00 negativos, películas caseras y grabaciones que cambiarían la historia de la fotografía.

Vivien Maier nació en Nueva York en  1926 y se trasladó a Chicago en 1956 en donde trabajó de niñera. Cuidaba a los hijos de familias acomodadas y los llevaba a pasear por la ciudad, a los parques, yendo siempre  acompañada  de su cámara. Muchas fotos se quedaron sin revelar porque era algo que pocas veces se podía permitir. Murió en una residencia de ancianos en 2009  sola y sin familia.

Son excepcionales sus fotos de la calle  que la encumbran en la cima de la fotografía de la “América urbana”. La gente salía natural, podía mirarla a los ojos y a penas percibía que era fotografiada gracias a que usaba una cámara Rolleiflex de medio formato.

Son excepcionales las fotografías de ella misma (…y nosotros creemos que el “selfie” es algo nuevo). En ellas experimentaba con su imagen en infinidad de situaciones y lo hacía a través de los espejos y de los cristales de los escaparates callejeros.

Son excepcionales las fotos en dónde entremezcla lineas, reflejos y personas.

En 2013 Jhon Maalof  y Charlie Siskel realizaron la película “Finding Vivian Maier” que fue nominada en 2014 al Oscar al mejor largometraje documental y a los premios BAFTA.

Este es un fragmento de nueve minutos de la película en dónde el mismo Jhon Maalof  nos relata el nacimiento del mito.

 

Hasta el 10 de septiembre de 2016 se puede admirar parte de su obra en la Fundación Colectania de Barcelona. La mayor parte de las fotografías nunca habían sido reveladas, son inéditas incluso para la propia Vivian Maier.

La mujer que buceó dentro del corazón del mundo

Es un libro en el que todo es puro disfrute y no sólo por su lectura ágil y divertida, sino porque te regala una visión del mundo a través de los ojos de una niña autista.

La novela de Sabina Berman narra la vida de Karen Nieto, una niña especial con capacidades diferentes, algunas de ellas geniales, que llega a ser la empresaria más importante de la industria atunera en México, pero cuya preocupación primordial es que sus atunes vivan felices y mueran sin dolor.

Karen no entiende ni justifica ninguna metáfora, no se siente humana, se siente dolorosamente viva. Culpa a Descartes de todos los problemas de nuestro mundo con respecto a la falta de respeto y sensibilidad con la naturaleza y los animales:

“Muchos años después, muchas palabras después, muchos libros después, encontré en una hoja de un libro antiguo, escrito por un filósofo francés, una oración que pone en palabras mi distancia con los humanos.

Pienso, luego existo.

La oración me dejó la boca abierta, porque es evidentemente increíble. Basta tener dos ojos en la cara para ver que todo lo que existe, primero existe y luego hace otras cosas.

…Que como los humanos viven así, creyendo que primero piensan y luego existen, piensan que todo aquello que no piensa no existe del todo. 

…En cambio, Yo nunca he olvidado que primero existí y luego aprendí, y muy trabajosamente, a pensar.

Y cada día para mí ésa es la realidad. Yo primero existo y luego, y sólo a veces, y con una lenta dificultad, y nada más cuando es estrictamente necesario, pienso.

…Esto es lo curioso. Descartes vivió en el siglo XVII y Darwin en el siglo XIX, y sin embargo los humanos siguen siendo educados por Descartes. Siguen siendo amaestrados durante las dos primeras décadas de sus vidas para pensar que son su pensamiento, y que el pensamiento es la cosa superior entre las cosas y es lo que los separa, sin remedio, de las otras especies.

Y es cierto, el pensamiento los separa de todo lo demás, pero eso es porque han sido educados por Descartes y no por Darwin.

 

Ana María Matute dijo de ella:

“Me ha robado el corazón.Rebelde, incomprendida, genial: no puedo dejar de pensar en ella.Un relato inolvidable sobre la libertad y la diferencia.”

La mujer que buceó

Es uno de los libros que he leído dos veces y si cabe con más pasión la última de ellas.

Gracias a eso he descubierto algo que me pasó inadvertido la primera vez.   Karen en su diario siempre escribe ” Yo”con mayúsculas.

EL GUARDADOR DE REBAÑOS. FERNANDO PESSOA

                                …

Creo en el mundo como en una margarita,

Porque lo veo. Pero no pienso en él

Porque pensar es no comprender…

El mundo no se hizo para que pensemos en él

(Pensar es estar enfermo de los ojos),

Sino para que lo miremos y estemos de acuerdo…

Yo no tengo filosofía: tengo sentidos…

Si hablo de la Naturaleza no es porque sepa lo que es,

Sino porque la amo, y la amo por eso,

Porque quien ama nunca sabe lo que ama

Ni sabe por qué ama, ni lo que es amar…

Amar es la eterna inocencia,

Y la única inocencia es no pensar.

                                                     F. Pessoa

Es el  sacrificio del intelecto, como decía San Ignacio de Loyola, la única manera de integrarnos en el todo.

Después de estos días revueltos cayó en mis manos, casi por casualidad (por casualidad no, gracias a Teresa Martín Taffarel), esta poesía de Pessoa, un fragmento de “El guardador de rebaños”. Ha sido un bálsamo.

Vivir más que pensar, porque a veces pensar enfada más que sirve.

Entender el mundo a través de los ojos del mundo.

 

 

 

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SAN JUAN DENTRO DEL FUEGO

El verano, mi verano de la infancia, empezaba la noche de San Juan. En el barrio se amontonaban los trastos viejos en un chaflán y entre todos los vecinos encendíamos una hoguera. Un fuego enorme entre  coches, semáforos y casas. Un fuego que calentaba la noche más corta y que la hacía luminosa, especial, fantástica.

Yo no sabía bien para qué, ni qué significado tenía aquello, pero las vacaciones, los tres meses de verano empezaban allí. Y ese tiempo sin tiempo, sin obligaciones, me ayudaba a limpiarme del colegio, a borrar el curso viejo y esperar el nuevo incluso con ilusión.

Luego me enteré de que las hogueras de San Juan servían precisamente para eso. Sí, daban paso a la luz y a lo nuevo. Todo cuadra.

En esa noche mágica había dos cosas más que me encantaban.

Nos compraban un polo de agua naranja o agua limón y quedaba inaugurada la temporada de helados. Y lo mejor, lo mejor de todo,  los fuegos artificiales. Los petardos también, pero no tanto.

Era el Todo. La celebración de los sentidos.

Mirar los colores en el cielo, las formas, las chispas que se juntaban y se deshacían. El ruido festivo, la alegría de las explosiones acompañadas de su silbido final. El olor de la pólvora y de la hoguera. El gusto dulce del helado cuando su tacto frío se transformaba con el calor de la boca.

Nunca he vuelto a vivirlo igual. Ya lo decía Lord Byron:

“Así es, no volveremos a vagar

Tan tarde en la noche,

Aunque el corazón siga amando

Y la luna conserve su brillo”

         Nunca a vivirlo igual, pero el cambio, lo nuevo, también nos permite disfrutarlo de otra manera. Y eso también es mágico. Lo entendí cuando vi estas imágenes.

Están filmadas dentro de los fuegos artificiales desde un dron.

 

 

VERLE BAILAR

La palabra armonía viene del griego, pero la inventó él.

Es Serguei Polunin.

Es el equilibrio, la proporción, la correspondencia adecuada entre las diferentes partes de un todo.

Es el encaje perfecto.

Es bailar y ser hoja, pluma, viento.

Es convertirte en él.

Es ser agua en el agua. Nada y todo a la vez.

 

CON TACTO

Las primeras sensaciones que tuvimos al nacer fueron a través del tacto.

Las contracciones que nos expulsaron al mundo, el  cambio del fluido caliente que nos envolvía por la ligereza del aire, las manos que nos recogieron, la quemazón al respirar que nos provocó el oxígeno en los pulmones.

Ese humilde sentido fue el que nos presentó a la vida. Luego vino lo demás, el sonido, la luz a través de los párpados cerrados, el olor de nuestra madre, el sabor de su leche.

Y de ahí llegamos al Todo.

Sirvan estas líneas de pequeño homenaje, a través del arte, al quinto de nuestros sentidos, para recordar que aunque a veces es considerado como el último, éste no es el menos importante. Para no olvidar que un día fue el primero.

 

UN TAPIZ. UNA PINTURA.UNA ESCULTURA. UNA CITA Y UNA POESÍA

 

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De la serie tapices del unicornio: El quinto tapiz. El sentido del tacto:

Una Dama sostiene en una mano un estandarte con las armas de su señor, y con la otra toca amorosamente el cuerno del unicornio. Es un panel muy íntimo, pues la Dama acaricia el cuerno al Unicornio, símbolo masculino por excelencia. El león está a un lado y mira. Acepta.

 

 

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Alegoría del tacto. Jan Brueguel el Viejo.

Es una pintura en donde todo se siente en la piel. El dulce beso de Cupido a la mujer desnuda. El peligro de la picadura de los escorpiones que acechan desde la tierra. La suavidad de la tela del techo. La frialdad y dureza de los metales en el suelo, de la ballesta y las flechas El apoyo, gracias a un palo, de la armadura incompleta. El calor insoportable delante de las puertas del infierno.

 

el beso

 

 La fusión de dos amantes en un beso. De Jan Svankmajer.

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Acompañado por el quinto mandamiento de su decálogo:

“Si tienes que decidir a qué debes conceder prioridad, si a la mirada  o a la experiencia del cuerpo, da siempre prioridad a la experiencia del cuerpo, puesto que el tacto es anterior a la vista y su experiencia mucho más fundamental. Es más, en el estado actual de la civilización, una civilización audiovisual, el ojo está extremadamente fatigado y “maltrecho”. La experiencia corporal es más auténtica y no ha tenido que soportar hasta el momento el peso del esteticismo. Pero el punto que no debes perder de vista es la sinestesia”

Jan Svankmajer

    

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EL GOZO DEL TACTO

(Dámaso Alonso)

  

Estoy vivo y toco

Toco, toco, toco.
Y no, no estoy loco.

Hombre, toca, toca

lo que te provoca:
seno, pluma, roca,

pues mañana es cierto
que ya estarás muerto,
tieso, hinchado, yerto.

Toca, toca, toca,
¡qué alegría loca!
Toca. Toca. Toca.

 agua manos

 

NO ENTRES DOCILMENTE EN ESA NOCHE QUIETA

 

Es el título del poema que hizo de Dylan Thomas (Swansea  1914-Nueva York 1953) ante la muerte de su padre. Lo había leído muchas veces, pero he encontrado este pequeño vídeo que pertenece a la película “Interstellar” de Christofer Nolan, 2014.

No puedo dejar de escucharlo. La voz hipnótica de quien lo recita me transporta a lo más profundo de mi propia rabia por la agonía de la luz. A la rabia por ese final ineludible que todos sabemos, pero que nunca acabamos de creer cierto en nosotros.

Sí, con el tiempo uno aprende a aceptar la muerte, pero es imposible doblegarse sin condiciones a ella por muy justas que sean la tinieblas.

“Y tú mi padre allí en tu triste apogeo maldíceme, bendíceme ahora que imploro con la vehemencia de tus lágrimas. No entres dócilmente en esa noche quieta”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL PRIMERO

 

Lo puedo tocar. Lo miro. Lo huelo.

No pesa mucho. Es suave. Negro, brillante.

Tiene el dibujo de un ojo en el centro.

Sigo sus contornos angulados con el dedo.

 

Es tan nuevo… Es un recién nacido que empieza a respirar.

Lo sostengo en una mano. Lo acuno en mi pecho. Lo beso.

Le hago una foto para cerciorarme de que no es un sueño.

Es su primera vez, la mía también.

 

¡Qué extraña magia hace que los pensamientos se transformen en símbolos blancos y negros!

Que con sólo veintiocho de ellos puedan formarse palabras, historias y cuentos.

Desde que te dí nombre y apellidos sólo espero que alguien se entregue a ti, que disfrute contigo tanto como yo lo hice cuando te escribí.

EL OJO DE LA SERPIENTE