Lewis Carroll

¿Cuánto tiempo es para siempre?

Cada vez que releo Alicia encuentro cosas maravillosas. Es un clásico, no sólo de la literatura juvenil, sino de la literatura en general. Es un libro en dónde lo lógico es lo fantástico y lo absurdo es lo normal. Es como un sueño con animales que hablan, es la entrada en el inconsciente a través de una madriguera. Son las prisas por llegar para ir a ningún sitio. La incertidumbre del crecimiento y la adolescencia. El hacerse grande o pequeño según te nutras de una cosa o de otra. La reina que decapita todo lo que no le gusta.

Es un libro juego y a la vez un libro serio que tiene frases geniales, impagables:

alice

-No sabía que los gatos de Cheshire estuvieran siempre sonriendo. En realidad, ni si quiera sabía que los gatos pudieran sonreír. (Alicia).

-Me pregunto si he cambiado en la noche. Déjame pensar. ¿Era la misma persona cuando me levante esta mañana? Casi pienso que puedo recordar sentirme un poco diferente. Pero si no soy la misma, la siguiente pregunta es ¿quién soy en el mundo? ¡Ese es el gran puzzle! (Alicia).

-Siempre llegarás a alguna parte si caminas lo bastante. (Gato de Cheshire).

-Creo que sí, que has perdido la cabeza, estás completamente loco. Pero te diré un secreto: las mejores personas lo están. (Sombrerero).

-Comienza por el principio y luego continúa hasta que llegues al final. Entonces para. (Rey).

-Me doy a mi misma buenos consejos, pero rara vez los sigo. (Alicia).

-Un autor no entiende necesariamente el significado de su propia historia mejor que los demás.

-Es un tipo de memoria muy pobre la que solo funciona hacia atrás.

-La imaginación es la única arma en la guerra contra la realidad.

-Si no sabes donde vas cualquier camino te llevará allí.

conejo dali

Y una frase que me encanta:

Alicia:  ¿Cuánto tiempo es para siempre?

Conejo blanco:  A veces, solo un segundo.

Alicia

Alicia en el País de las Maravillas. Lewis Carroll (1865)

 

 

LEWIS CARROLL Y LAS PALABRAS MALETA. Adivina la palabra que se forma en la foto.

Encontré la maleta en la calle. Así, tal cual. No pude evitar hacerle una fotografía, ventajas de la cámara del móvil. ¿Quién, por qué, para qué tiraría una maleta-tiesto llena de plantas junto a algunos trastos? No tenía ningún sentido.

Una idea me vino enseguida a la cabeza: Lewis Carroll, el inventor del Nonsense, de las palabras maletín.

Crear palabras nuevas juntando dos o más términos. El mismo lo explicaba así:

“Por ejemplo, toma las palabras “fuming” (fumante) y “furious” (furioso). Prepárate para decir ambas palabras, pero no llegues a fijar por adelantado cuál dirás en primer lugar. Abre la boca y empieza a hablar. Si tus pensamientos se inclinan ligeramente hacia “fuming”, dirás “fumingfurious”. Si se inclinan, aunque sea mínimamente, hacia “furious”, dirás “furiousfuming”. Pero si posees el más raro de los dones, una mente perfectamente equilibrada, dirás “fumious”.

¿Quien se anima a encontrar una palabra para la foto? ¡Venga, si es muy fácil! Si continuamente usamos términos así: Brunch (Breakfast-Lunch), Patata (Papa-Batata), Motel (Motor-Hotel), Smog (Smoke-Fog)…

Para animar empiezo con tres ejemplos recién hechos:

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Librillón

corachoco

Coralate

espumano

Espumaño

 

carroll

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¡Manta!

Ma-nta. La respuesta es manta: “Capa de cualquier material que sirve para cubrir algo”. Útil para hacer pasar el frío que se siente cuando alguien deja abandonado en la calle a un ser vivo, sí, aunque sea una planta.