Buscando la libertad en el agua

“Buscando la libertad en el agua” (Burkini Island) es un trabajo de la fotógrafa y documentalista estadounidense Anna Boyiazis que ha ganado el Segundo Premio “Historias de personas” en el Word Press Photo 2018 que ahora se exhibe en “Visa pour l’ image” de Perpignan.

En él se muestran las desigualdades en la educación de las mujeres en Zanzibar, en algo tan simple como el saber nadar, que  no solo las discrimina sino que mantiene al continente africano en el primer lugar de ahogamientos del mundo.

“Tradicionalmente, las muchachas que viven en el archipiélago de Zanzibar son disuadidas de aprender a nadar, en gran parte debido a las restricciones de la cultura islámica, pero también porque no pueden tener trajes de baño aceptables. Pero en los pueblos del norte de Zanzibar, el proyecto “Panje” (Pez Gordo) ofrece la oportunidad a las mujeres y a las niñas de aprender a nadar llevando bañadores que cubren todo su cuerpo, para poder bañarse sin comprometer sus creencias culturales o religiosas”.

También les enseña técnicas de seguridad acuática y las capacita para enseñar a otras mujeres.

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Quizás desde aquí consideremos el uso de burkinis como algo inaceptable, pero para ellas es el principio de la libertad. Es el aprender algo vital que hasta ahora había estado prohibido.
Pero como dice Eduardo Galeano:
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Cambiar el mundo y mejorarlo:

“Ama” significa “mujer de mar” en japonés, y es el título de este bellísimo cortometraje de Julie Gautier grabado bajo el agua en la piscina más profunda del planeta.

No hacen falta palabras, Julie es hija de una bailarina y de un pescador japonés y, de esta bella fusión, nace su manera de mirar el mundo a través del arte.

 

…Mujeres, derramad agua,
por favor;
cuando todo se quema,
sólo las pavesas vuelan
al viento.

F.Garcia. Lorca

 

 

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22 comentarios

  1. Hola, elcorazondelmar. Sí, es una historia preciosa de superación y del poder de las cosas pequeñas, como decía García Lorca: “cuando todo se quema, solo las pavesas vuelan al viento”. Muchas gracias por tu comentario.

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  2. Buenos días, Carme,
    No puedo poner Me Gusta porque la medida del norte de Zanzíbar me resulta, voy a emplear un lenguaje informática, una nanoconcesión a las mujeres. No veo concepto más ridículo q

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  3. Ya es la segunda vez que se me escapa hoy un Comentario sin terminarlo. Sigo: quería hablar de la ridiculez del concepto “burkini”. Un burka es una mazmorra y, si prefieres, un burkini es una mazmorrita algo menos molesta.
    El vídeo, eso sí, me ha resultado de una extraordinaria belleza, pero no veo qué relación pueda tener con lo otro.
    Saludos cordiales
    *En el Comentario que se me ha ido, hay que leer “lenguaje informático”. Como habrás notado, es una errata.

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  4. Hola, Julio gracias por tu comentario. Tienes razón, a nivel global, un burka es una mazmorra, un elemento represivo de una sociedad que no acepta las libertades más esenciales en sus individuos, especialmente en las mujeres. Pero yo he querido destacar que este caso es una manera de abrir sus mentes al mundo para que puedan salir de su aislamiento, tanto geográfico como personal, porque el agua es la vida. Y que no hay paso pequeño, porque lo importante es avanzar.
    Mi madre no sabía nadar, desde que eramos muy niños, a mis hermanos y a mi nos inculcó la necesidad de ser autosuficientes, de estudiar, de conocer mundo, pero lo más importante para ella era que aprendiéramos a nadar. “Quien sabe nadar nunca se hunde” nos decía “No hay que tener miedo”.
    Este post es un homenaje a todas las mujeres de todas la épocas y culturas que a pesar de haber llevado” burka” (y no hablo de la ropa, porque burkas hay muchos) han podido enseñar a sus hijos e hijas no solo a no tenerle miedo al agua, sino a poder bailar en ella así, con belleza y con placer.

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  5. Buenos días, Carme,
    De acuerdo. Y, sí, desde luego el burka de tela no es la única mazmorra, pues también hay burkas mentales, pero mucho más presentes y opresivos en el llamado Tercer Mundo que en Occidente.
    La relación entre esto y el bellísimo vídeo no la había entendido; una vez leída tu amable respuesta, queda aclarada.
    Que tengas un agradable domingo.

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  6. Me ha encantado esta historia. Recientemente me he dado cuenta de la gran cantidades de personas (hombres y mujeres) que no saben nadar en Marruecos.
    Este verano, contra todo pronóstico, he enseñado a nadar a un amigo. Ha sido una experiencia fabulosa.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

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  7. El otro día pensaba que es lo más importante que he hecho en mucho tiempo porque he(mos) conseguido que pueda sobrevivir en el agua. Me siento muy orgulloso.
    Gracias por pasarte por aquí.

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