Poesia

EL SALÓN DE LOS RECHAZADOS

El impresionismo fue una revolución, un saltarse los cánones; fue volver a lo auténtico, a pintar en libertad y en la naturaleza, y claro, los académicos apoyados por todo lo oficial, condenaron el movimiento desde sus inicios.

Uno de los acontecimientos pictóricos más valorados del siglo XIX era el Salón de París que estaba patrocinado por el Estado Francés, pero en el año 1863 el jurado rechazó más de 3000 obras y los artistas se indignaron. Nunca antes había pasado nada igual. Fue tal el revuelo del veredicto que Napoleón III decretó que los pintores rechazados pudieran exponer sus obras en un anexo al Salón oficial. Muchos críticos, y el público también, fueron a visitarlo para ridiculizar a los rechazados. Incluso Émile Zola incorporó un relato novelado del escándalo de 1863 en su novela La obra (1886). Pero en aquel Salón se expusieron obras que cambiaron la manera de ver el mundo y fueron tan magníficas como el  Desayuno sobre la hierba de Manet, y Chica de blanco de J. McNeil Whistler.

De blanco

No todo fueron comentarios negativos, algunos intelectuales y críticos legitimaron el movimiento y eso hizo que los artistas se organizaran para hacer exposiciones conjuntas en una sala que el fotógrafo Nadar les prestó en París. Se realizaron ocho. La primera fue en 1874. En ella un cuadro de Claude Monet dio nombre al movimiento.

Impresion sol naciente

Impresión del sol naciente.

En las  ocho exposiciones Impresionistas expusieron sus obras:  P.Cézanne, E.Degas, B. Morisot, C. Pissarro, P.A. Renoir, A Sisley entre muchos otros.

 

Esta es una historia que da que pensar. ¿Qué habría pasado si nadie les hubiera reconocido, si no les hubieran dado una oportunidad? Seguramente nada, porque lo que tiene valor siempre se abre paso solo, tarde o temprano, o así debería ser. 

Cantos de Rechazo

Annise Koltz

 

Abatid mis ramas

cortadme en pedazos

las aves continúan cantando

en mis raíces

Con las piedras arrojadas

contra mí

he construido los muros

de mi casa.

rechazo

Porque cualquier rechazo puede ser un sol naciente.

 

“Quien nada quiere es libre”. F. Pessoa

ODA DE RICARDO REIS 114

 

No sólo quien nos odia o nos envidia

nos limita y oprime; quien nos ama

no menos nos limita.

Que los dioses me concedan que, desnudo

de afectos, tenga la fría libertad

de las cimas sin nada.

Quien quiere poco, tiene todo; quien nada quiere

es libre; quien no tiene, y no desea,

hombre, es igual a los dioses.

 

Fernando Pessoa

 

Waterh

¿A ESTAS ALTURAS, POR QUIÉN, A QUIÉN HABLO?

La buena poesía consigue poner en palabras lo más profundo del sentimiento, lo que uno siente y no sabe decir. No se necesita entender, pasa y ya está.

Descubrí hace poco a Kathleen Raine (Londres, 1908-Londres, 2003). Poeta sencilla, lacónica, sin artificios rimbombantes, una creadora que se aleja de las modas y del positivismo del siglo XX. Decía que la literatura no debía ser objeto de estudio en la universidad, sino parte de la vida de cualquier persona. Entendía el arte y la poesía como una necesidad vital con un gran poder para educar y sanar, pura espiritualidad, el “Anima mundi”.

Podría mencionar su extensa obra poética, autobiográfica, su conocimiento sobre  Blake y Yeats, pero creo que es mejor compartir este fragmento de un poema que me atrapó e hice mio desde sus primeras palabras.

¿A estas alturas, por quién,

a quién hablo? ¿Por el viejo, por el joven,

o por nadie? A ninguno

de ellos: desde el eterno al no nacido, al imperecedero

hablo, yo, que estoy sola

en un tiempo y un lugar donde nadie

me encontrará, yo, que ya no estoy aquí,

cuando tú, quienquiera que seas,

viejo, joven, a medio camino por la vida

estés conmigo en este no lugar, en este no tiempo

infinito, donde cada uno es, quien un instante aguanta,

como yo ahora en tu corazón, el orbe.

Igual que tú soy

cáliz  de corazón, lleno un instante

de océano y aire y luz,

este cuerpo, este cáliz que se desborda

con la Presencia única, se irá,

disuelto una vez más, y una vez más y una vez más

gota en el océano,

será uno contigo, nunca más

esta mujer cuya mano escribe palabras no mías,

legadas por la multitud de los que una vez vivieron,

aquellos que conocían, amaban, comprendían y nombraban

saberes transmitidos

a los que han de llegar, cuyos rostros no veré,

y, sin embargo, al tiempo que escribo estas palabras, soy ya uno con ellos.

(Testimonio)

Raine Raine mayor

CARPE DIEM, quam minimum credula postrero

Aprovecha el día, no confíes en el mañana.

Horacio, el poeta  latino del siglo l a.c., dedicó este poema a Leocónoe, una de las hijas del dios Neptuno en la mitología romana.

Son versos bellísimos que hacen reflexionar, pero que no transmiten tristeza porque son positivos y profundamente prácticos. En el fondo tranquilizan, no descubren nada terrible, uno ya sabe que va a morir, simplemente animan a  vivir mejor:

ODA XI

No pretendas saber, pues no está permitido,
el fin que a ti y a mi, Leucónoe,
nos tienen asignados los dioses,
ni consultes los números Babilónicos.
Mejor será aceptar lo que venga,
ya sean muchos los inviernos que Júpiter
te conceda, o sea éste el último,
el que ahora hace que el mar Tirreno
rompa contra los opuestos escollos.
Sé prudente, filtra el vino
y adapta al breve espacio de tu vida
una esperanza larga.
Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso.
Vive el día. Captúralo.
No te fíes del incierto mañana.

 

cancu-belleza

Carpe Diem, Memento mori.

(Vive el día, recuerda que vas a morir).

LAS MEDUSAS. Animales inmortales: en la poesía y en el mar

Las medusas no sólo son bellas. Son una de las criaturas vivientes más antiguas de la Tierra. Existen pruebas que sugieren que han existido hace alrededor de más de 700 millones de años

No atacan. Al contactar con algo liberan toxinas irritantes para su defensa. No tienen cerebro ni corazón. Comen desintegrando con su líquido irritante el alimento ya que no tienen partes duras, ni dientes ni mandíbulas para apretar. Son el 95% agua

Lo normal es que vivan como mucho seis meses,  pero la Turritopsis nutricula es una medusa inmortal, ya que puede volver a la fase de pólipo después de ser sexualmente madura.

Flores del mar y el mal las Medusas.
Cuando eres niño te advierten:
Limítate a contemplarlas.
Si las tocas, las espectrales
te dejarán su quemadura,
la marca a fuego, el estigma
de quien codicia lo prohibido.

Quizá dijiste en silencio:
Pretendo asir la marea,
acariciar lo imposible.

Nunca lo harás: las medusas
no son de nadie celestial o terrestre.
Son de la mar que no es ni mujer ni prójimo.

Son peces de la nada, plantas del viento,
quizá espejismos,
gasas de espuma ponzoñosa

                                                                         

Las flores del Mar. José Emilio Pacheco.

medusa-verde

Eros es el agua. Gioconda Belli:

 […]
Mar de la noche con lunas sumergidas
tu oleaje brusco de pulpo enardecido
acelera mis branquias los latidos de esponja
los caballos minúsculos flotando entre gemidos
enredados en largos pistilos de medusa.

medusa-azulCanto VI. Vicente Huidobro:
[…]
Suenan perlas 
Llaman perlas 
El honor de los adioses 
Cristal nube 
El rumor y la lazada 
Nadadora 
Cristal noche 
La medusa irreparable 
Dirá espectro 
Cristal seda 
Olvidando la serpiente 
Olvidando sus dos piernas 
Sus dos ojos 
Sus dos manos 
Sus orejas 

 

También se las llama “Agua Viva”

EL TIEMPO y LA MUERTE

 Si después de morirme quisieran escribir mi biografía
no hay nada más sencillo.
Tiene sólo dos fechas
la de mi nacimiento y la de mi muerte.
Entre una y otra todos los días son míos.

Fernando Pessoa/Alberto Caeiro; Poemas Inconjuntos

reloj-tiempo

El tiempo y la muerte tienen los mismos apellidos. Domènico Cieri

Y hablando del tiempo aquí va esta reflexión que dura tres minutos y que parece humorística, pero que va mucho más allá del humor.  

NO LO HAGAS

“¿ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR?” de Charles Bukowski

Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
o clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.Si primero tienes que leerlo a tu esposa
o a tu novia o a tu novio
o a tus padres o a cualquiera,
no estás preparado.
No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
o hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.

Charles Bukovsky (1920-1994) Escritor norteamericano símbolo del “realismo sucio” y de la literatura independiente. 

Y aquí el mismo poema, pero con voz y con imágenes que nada tienen que ver con la escritura , porque su filosofía es aplicable a todo anhelo, que como la literatura, necesita esfuerzo y pasión.  

 

LUCIÉRNAGAS. ANA MARÍA MATUTE. GIOCONDA BELLI.

 

No, no brillan, y no son gusanos. Las luciérnagas son escarabajos que generan luz. La luz más pura del mundo porque es energía lumínica casi al cien por cien, porque nada de ella se desvía para producir calor, su pequeño cuerpo lo resistiría. La generan mezclando luciferina y oxígeno dentro de su abdomen cual atanor de alquimista. Tanto los machos como las hembras.Y con esa luz se comunican para aparearse o advertirse de los peligros.

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Sólo pueden vivir en ambientes puros, y si estos se contaminan, nunca optan por cambiar de lugar. Se mueren y ya está.

Las luciérnagas no comen, sólo en el estado de larvas acumulan reservas, se mantienen del polen y de la humedad.

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“Luciérnagas” es un libro de Ana María Matute. Finalista del premio Nadal en 1949.

En el que relata las vivencias de una muchacha retraída, silenciosa y apasionada al descubrir el amor en medio de la contienda civil española.

“En las miserias de los adultos, los niños que no las entienden son breves luciérnagas que brillan quedamente en la noche, son la única esperanza que queda, porque se tienen a sí mismos”.

 

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“Luciérnagas” es un poema de Gioconda Belli.

A las cinco de la tarde
Cuando el resplandor se queda sin brillo
Y el jardín se sumerge en el último hervor dorado del día
Oigo el grupo bullicioso de niños
Que salen a cazar luciérnagas.

Corriendo sobre el pasto
Se dispersan entre los arbustos,
Gritan su excitación, palpan su deslumbre
Se arma un círculo alrededor de la pequeña
Que muestra la encendida cuenca de sus manos
Titilando.

Antiguo oficio humano
Este de querer apagar la luz.

¿Te acordás de la última vez que creímos poder iluminar
la noche?

El tiempo nos ha vaciado de fulgor.
Pero la oscuridad
Sigue poblada de luciérnagas

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EL VELO DE MÁRMOL

Pocas obras escultóricas superan en técnica y en belleza a “La Virgen del velo”. El efecto de transparencia, de suavidad  del velo casi le confiere movimiento, parece que respire a través de él. Fue esculpida  por Giovanni Strazza (1818-1875) en mármol de Carrara, uno de los elementos más duros de la tierra. Para trabajarlo se ha de ir vaciando la piedra con mucho cuidado, pero a la vez con fuerza, para no dañarla. Así es cómo define la creación escultórica Miguel Ángel Buonarotti:

« En cada bloque de mármol veo una estatua tan clara como si se pusiera delante de mí, en forma y acabado de actitud y acción. Sólo tengo que labrar fuera de las paredes rugosas que aprisionan la aparición preciosa para revelar a los otros ojos como los veo con los míos. »

Es liberar a la piedra de lo innecesario para que emerja lo esencial.

Pero a esta Madonna, que debía representar a Italia como Britania a Inglaterra o Hibernia a Irlanda, Strazza le conservó el velo que, como ella, también se ocultaba en la piedra. Y eso no sólo la liberó del mármol sino que la hizo brillar, la hizo eterna  a través de él.

“No levantes el velo pintado que los vivos llaman vida”… Así empieza la poesía de Percy Shelley “El velo pintado”. En ella se inspiró W. Somerset para escribir la novela del mismo nombre del cual se han hecho dos películas una de Richard Boleslawski en 1934  y  otra de  John Curran en 2006.

somerset

EL VELO PINTADO

 

No levantes el velo pintado que los vivos
llaman vida, aunque formas irreales represente,
imagen engañosa de aquello en que creemos,
con colores dispersos. Detrás acechan miedo
y esperanza, destinos gemelos que entretejen
sus sombras en la sima sombría y encubierta.
A un hombre conocí de corazón sensible
que levantó ese velo buscando algo que amar,
pero no encontró nada, ni tampoco las cosas
que contiene este mundo podían agradarle.
Ignorado vivía; era luz en las sombras,
una mancha brillante en esta escena turbia,
un alma que luchaba por la verdad y nunca,
como el Predicador, la pudo hallar en nada.

                           P. Shelley

El verdadero protagonista de todas esas maravillosas obras es “el velo”. En la escultura de Strazza representa  la castidad, la modestia, el duelo. En la poesía, Shelley , lo compara con la vida y advierte que tras él muchas veces no se esconde amor sino sólo miedo y oscuridad. En el libro de W.Somerset, que toma el título del poema, representa lo que oculta la verdadera naturaleza de los humanos y cómo a veces aunque caminan juntos nunca se acaban de conocer ni llegan a imaginar de lo que son capaces: “A veces el viaje más largo es la distancia entre dos personas”.

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 Todos son velos que a pesar de ser tenues, traslúcidos, sutiles, pesan.

 

 

HOY YA ES OTOÑO.HASTA DE MI ALMA CAEN HOJAS.

El otoño siempre me ha parecido la estación más trágica del año. En invierno los días largos, el calor del sol, las hojas de los árboles, ya no están y a eso te acostumbras, pero en los meses de otoño vas descubriendo cada día que la cosa va a menos, te van recordando el ciclo de tu propia vida, que las cosas cambian y desaparecen, que nada te va a ahorrar la certeza de la noche.

Sí, quizás es triste, pero, como en todo, también aporta cosas magníficas. Aquí va un regalo de otoño: ” Las hojas muertas” una canción que popularizaron Yves Montand y Edith Piaf, interpretada por Eva Cassidy , desaparecida en 1996 en el verano de su vida y “Mariposa de otoño” una poesía de Neruda que pone palabras a esa sensación, a ese “…hasta de mi alma caen hojas”

MARIPOSA DE OTOÑO

La mariposa volotea
y arde —con el sol— a veces.

Mancha volante y llamarada,
ahora se queda parada
sobre una hoja que la mece.

Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Yo tampoco decía nada.
Y pasó el tiempo de las mieses.

Hoy una mano de congoja
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.

Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Era la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.

Todo se va en la vida, amigos.
Se va o perece.

Se va la mano que te induce.
Se va o perece.

Se va la rosa que desates.
También la boca que te bese.

El agua, la sombra y el vaso.
Se va o perece.

Pasó la hora de las espigas.
El sol, ahora, convalece.

Su lengua tibia me rodea.
También me dice: —Te parece.

La mariposa volotea,
revolotea,
y desaparece.

Mariposa-aleteando