Poesia

Youkali

Youkali es una isla casi en el fin del mundo, la tierra en donde desaparecen las ansiedades. Es el país de nuestros deseos. Es la felicidad, el placer, el paraíso perdido.

Youkali es una canción, un tango habanera del compositor alemán Kurt Weill, conocido por su colaboración con Bertold Brech en “La ópera de los tres peniques” y con letra de Roger Fernay. Fue compuesto para la obra María Galante en 1935.

Alemania está en los primeros años del nazismo. Hitler asume el poder absoluto y se convierte en canciller del Reich y Führer. En 1935 se promulgan las leyes que privan a los judíos alemanes de su ciudadanía y decretan su expulsión de cargos públicos y actividades económicas.

El mundo ha empezado a cambiar y Youkali es el paraíso en donde refugiarse de una realidad cada vez más terrible. Es la Esperanza, allí no existe el dolor ni la injusticia. Es la isla de Nunca jamás , pero solo existe en los sueños, cuando estamos apunto de llegar  a ella nos despertamos.

Esta versión es de Ute Lemper, genial a mi entender y sentir. Oigan ustedes este tango, pero no olviden que Youkali es un sueño, una locura. Que no hay Youkali. ¿O quizás sí?

 

Youkali

Casi al fin del mundo
Mi barco vagabundo
Errante a merced de las olas
Me llevó allí un día.
La isla es muy pequeña,
Pero el hada que allí vive,
Amablemente nos invita
A dar una vuelta.
Youkali
Es el país de nuestros deseos,
Youkali
Es la felicidad, es el placer.
Youkali,
La tierra donde se quitan las ansiedades
Es, en nuestra noche, como un claro,
La estrella que seguimos
Es Youkali.
Youkali
Es el respeto
De todos los votos cambiados.
Youkali
Es el país
De bellos amores concordados,
Es la esperanza
Que está en el corazón de todos los humanos,
La liberación
Que todos esperamos para mañana.
Youkali,
Es el país de nuestros deseos,
Youkali
Es la felicidad,
Es el placer.
Pero es un sueño, una locura,
¡ No hay Youkali !
Pero es un sueño, una locura,
¡ No hay Youkali !
Y la vida nos arrastra,
Pesada, cotidiana,
Pero la pobre alma humana,
Buscando olvido en todas partes,
Para dejar la tierra
Supo encontrar el misterio
Donde nos sueños se esconden
En algun Youkali…
Youkali,
Es el país de nuestros deseos,
Youkali,
Es la felicidad,
Es el placer.
Pero es un sueño, una locura,
¡ No hay Youkali !
Pero es un sueño, una locura,
¡ No hay Youkali !
 
Monkeys in the Jungle, 1910 (oil on canvas)
(Pinturas de Henri Rousseau)
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Equilibrios

Paz  es el equilibrio perfecto en un mundo lleno de piedras blancas y negras.

Paz es El arma anudada que se expone frente al edificio de Las Naciones Unidas en New York como tributo a John Lennon.

ONU_armas

Paz es el Monumento a los niños en un parque de Hirosima. En recuerdo de Sadako Sasaki muerta de leucemia.

escultura-de-los-ninos

Paz es una sirena guiada por un delfín en Baja California.

sirena delfin

 

Paz es Gloria Fuertes:

 “Si todos los políticos
se hicieran pacifistas
vendría la paz.”
“Que no vuelva a haber otra guerra,
pero si la hubiera,
¡Que todos los soldados
se declaren en huelga”.
“La libertad no es tener un buen amo,
sino no tener ninguno.”
“Mi partido es la Paz.
Yo soy su líder.
No pido votos,
pìdo botas para los descalzos
-que todavía hay muchos-“

Paz es Rafael Alberti:

“¡Paz, paz, paz! Paz luminosa.
Una vida de armonía
sobre una tierra dichosa.”
“Paz sin fin, paz verdadera.
Paz que al alba se levante
y a la noche no se muera.”

Paz es:

gandi

 

 

Estoy poeta (diferentes maneras de estar sobre la tierra). Begoña Abad

Aprendo cada día a desaprenderme.

No soy lo que tú ves ni lo que piensas de mi.

Ni soy lo que digo o pienso.

No hagas el esfuerzo de etiquetarme

No soy nada de eso.

Haz silencio.

Eso somos.

 

Begoña Abad es una escritora de cuentos y poeta que nació en 1952 en Villanasur del río Oca (Burgos) y vive en Logroño. Durante cincuenta años vivió una vida que —ha explicado— «no era la suya», dedicándose a cuidar a su marido y sus hijos y a hacer cosas útiles que era lo en que aquel tiempo la historia reservaba a las mujeres. También a esa edad se independizó económicamente trabajando en la portería de un edificio en Logroño. Encontró en la poesía su refugio. “Soy una abridora humilde de puertas y de almas”.

Ha escrito: Begoña en ciernes , La medida de mi madre, Cómo aprender a volar y Estoy poeta.

Ha publicado diversos poemarios y su poesía ha sido incluida en diversas antologías y revistas. Ha participado en varios de los encuentros poéticos Voces de extremo en Moguer y Logroño, y fue durante ocho años vicepresidenta del Ateneo Riojano de Logroño.

Debería haberme aflojado
la conciencia
no tengo edad para
estrecheces
ni para el insomnio que
me produce la injusticia.
 
Debería vestirme de mayor
y cuidar no me contagien
la alegría
los que aún la conservan.
 
Debería hacerme un seguro
por si vivo lo suficiente
a pesar de tragar tanto
veneno.
 
Debería dejar de hacer
el amor
no vayan mis nietos
a descubrirme
y me pidan consejo.
 
Debería dejar la pancarta
de oponerme
al sistema por sistema
y a sus aberraciones.
 
Debería hacerme cómplice
de los que ganan
para comer con ellos
la sopa boba
en lugar de hacerme
una de sobre.
 
Debería dejar de escribir
poemas
que nunca verán la luz
en Hiperión
ni estarán en la lista
de los elegidos.
 
Pero dejar estas cosas,
ahora que empiezan
a gustarme,
me jode tanto…

 

El otro día conocí su poesía por casualidad, buscando información, leyendo un cuento. Pero no sé porqué estoy explicando nada. Mejor que siga hablando ella.

 

No necesito un hijo que me quiera,
ni que sea feliz, ni hermoso,
ni que triunfe y me sonría,
ni un hijo que me cuide,
me proteja, me tutele.
Necesito, simplemente,
un hijo que me sobreviva
y al que poder amar hasta el final.
Si me faltara,
¿qué haría yo con tanto amor
como me crece para él
cada mañana?


begoña abad madre

 

Y una frase de ella:

Para aprender a amar hay que nacer muchas veces.

 

Estoy poeta

LA NOCHE OSCURA DEL ALMA

San Juan de la Cruz y Lorena McKennitt una fusión de la mística y de la música celta que enaltece el espíritu y los sentidos. Hoy comparto esta entrada con un poema que parece que hable de amor sensual, pero que describe a la perfección el éxtasis.

La Maleta de Max F.

El poeta místico Juan de la Cruz, fue un religioso del Renacimiento. Nacido en un pueblo de Avila en 1542 siendo su nombre laico Juan de Yepes y Alvarez, estuvo toda su vida vinculado con la liturgia católica. Estuvo relacionado con Teresa de Jesús en la reforma carmelitana, hasta el punto que le costó pasar un tiempo en prisión.

loreena1

Desde el punto de vista literario, Juan de la Cruz  fue el catalizador que, tomando como columna vertebral de su obra la Biblia, principalmente el Cantar de los Cantares, incorporó los temas y motivos de la poesía popular tradicional castellana así como la lírica renacentista consolidada procedente del potente Renacimiento italiano.

La obra lírica que se le atribuye sin cuestionarse es la que se incluye en el llamado Códice de Sanlúcar ya que fue supervisado por el propio autor y en él se recogen tres poemas mayores y siete composiciones menores.

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Aunque florezcan las amapolas en los campos de Flandes

La amapola es la flor que simboliza las víctimas de la Gran Guerra. Ya en la época napoleónica se había observado que los territorios que habían sido campos de batalla se cubrían de amapolas en primavera.

El 3 de mayo de 1915 el teniente coronel John McCrae, médico de origen canadiense que sirvió como cirujano en un hospital de campaña durante la Primera Guerra Mundial, y gran amante de la poesía; tras acudir al entierro de su compañero Alexis Helmer, escribió un poema que tituló “En los campos de Flandes” en el que mencionaba las amapolas que nacían entre las tumbas de los soldados.

amapolas

El poema fue publicado poco tiempo después en la revista británica Punch, muy crítica con el conflicto bélico. Una secretaria de la oficina de la YMCA, Moina Michael quedó impactada por la poesía y el 9 de noviembre de 1918 (dos días antes del armisticio de la Primera Guerra Mundial) decidió comprar unas amapolas y repartirlas entre los asistentes en la conferencia que celebró la YMCA en Nueva York.

amapola papel

La francesa Anna Guérin (también voluntaria de la organización) quedó conmovida por el gesto de su compañera y cuando volvió a Europa decidió hacer lo mismo en su país, el día del final de la Gran Guerra, el 11 de noviembre. Desde entonces, coincidiendo con el aniversario y todas las conmemoraciones que se realizan durante el mes de noviembre, infinidad de personas lucen cada año una amapola en la solapa o en el pelo como homenaje a los soldados caídos.

A ese día se le conoce como Poppy Day  (Día de la Amapola).

Este es el poema  «En los campos de Flandes». Recitado en inglés por Leonard Cohen:

 

«En los campos de Flandes
crecen las amapolas.
Fila tras fila
entre las cruces que señalan nuestras tumbas.
Y en el cielo aún vuela y canta la valiente alondra,
escasamente oída por el ruido de los cañones.
Somos los muertos.
Hace pocos días vivíamos,
cantábamos, amábamos y éramos amados.
Ahora yacemos en los campos de Flandes.
Contra el enemigo continuad nuestra lucha,
tomad la antorcha que os arrojan nuestras manos agotadas.
Mantenerla en alto.
Si faltáis a la fe de nosotros muertos,
jamás descansaremos,
aunque florezcan
en los campos de Flandes,
las amapolas».

John_McCrae_in_uniform_circa_1914

                                                                John Mc Crae

amapolas1

“Jamás descansaremos, aunque florezcan en los campos de Flandes las amapolas”

GOTAS DE SOL

He leído todos los libros, pero solo uno sigue

siendo sagrado es el volumen de maravillas

abierto siempre ante mis ojos.    

I’ve read all the books but one
Only remains sacred, this
Volume of wonders, open
Always before my eyes.

KATHLEEN RAINE

En este verano lleno de gotas de sol, un fragmento de la poesía de Kathleen Raine:

 

                       EL SOL

                             4

No es que la luz sea santa, sino que lo santo es la luz:
Solamente viendo, siendo, conocemos,
extasiados, sin aliento, arrobamiento del corazón.
Ni el microscopio ni el telescopio pueden descubrir
lo inmensurable: no en lo visto sino en el que ve
epifanía de lo rutinario.
Un jacinto en un vaso era, sobre mi mesa de trabajo,
ante mis ojos se abrió allende la belleza el flujo vivo, puro de la luz.
“Soy yo,” supe entonces, “yo soy esa flor, esa luz soy yo,
el que ve y lo visto a un tiempo.”
Lejos en el pasado, mas para siempre; pues nadie puede des-conocer
el Paraíso nativo en cada brizna de hierba,
guijarro, y partícula de polvo, inmaculado.
“Así ha sido y será siempre,” supe entonces,
ni la inmundicia, ni la violencia, ni nuestra propia ignorancia
pueden profanar ese manantial sagrado:
¿Por qué iba yo, una entre la muchedumbre innúmera de la luz,
a temer en mi desaparición ser lo que por siempre es?

 


¿Que yo me contradigo?

¿Que yo me contradigo? Pues sí, me contradigo. Y, ¿qué? (Yo soy inmenso, contengo multitudes).

Esta frase es de Walt Whitman (1819-1892), uno de los mayores poetas estadounidenses que también  fue enfermero voluntario, ensayista, periodista y humanista. Sobre todo es conocido por uno de sus poemas dedicado a Abraham Lincon en el que habla de él sin mencionarlo, solo con metáforas. Seguro que recordáis la película “El club de los poetas muertos”:

¡Oh Capitán, mi Capitán. Nuestro azaroso viaje ha terminado.

Pero no quiero hablar de su obra épica sino de su poesía cotidiana, la que habla del hombre, de los animales, de la religión, del sexo. De su profundo amor por la vida, de su positivismo y de su alegría.

De su poema “Hojas de hierba”:

 

Creo que una brizna de hierba, no es inferior a la jornada de los astros
y que la hormiga es perfecta,
y que también lo son el grano de arena y el huevo del zorzal,
y que la rana es una obra maestra, digna de ser significada
y que la zarzamora podría adornar los salones del cielo,
y que una vaca paciendo con la cabeza baja, supera a todas las estatuas,
y que un ratón es un milagro capaz de asombrar a millones de incrédulos.
Y que la menor articulación de mi mano, puede humillar a todas las máquinas.
Quédate conmigo este día y esta noche y poseerás el origen de todos los poemas.
Creo en ti alma mía, el otro que soy no debe humillarse ante ti ni tú debes humillarte ante el otro.
Retoza conmigo sobre la hierba, quita el freno de tu garganta.

 

De “UN CANTO A MI MISMO”.

 

CANTO A MI MISMO

                         1
Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.
Vago… e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra
para ver cómo crece la hierba del estío.
Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí,
de esta tierra y de estos vientos.
Me engendraron padres que nacieron aquí,
de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí,
de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también.
Tengo treinta y siete años. Mi salud es perfecta.
Y con mi aliento puro
comienzo a cantar hoy
y no terminaré mi canto hasta que muera.
Que se callen ahora las escuelas y los credos.
Atrás. A su sitio.
Sé cuál es su misión y no la olvidaré;
que nadie la olvide.
Pero ahora yo ofrezco mi pecho lo mismo al bien que al mal,
dejo hablar a todos sin restricción,
y abro de par en par las puertas a la energía original de la naturaleza
desenfrenada.

Versión de: León Felipe

De “A UN EXTRAÑO”

 

“¡Desconocido que pasas! No sabes con cuánto ardor te contemplo,
Debes ser el que busco, o la que busco (esto me viene como en sueños),
Seguramente he vivido contigo en alguna parte una vida de gozo,
(…)
No debo hablarte, debo pensar en ti cuando esté sentado solo o me despierte solo en la noche,
Debo esperar, no dudo que te encontraré otra vez,
Debo cuidar de no perderte”.

Me es difícil elegir entre sus poemas, no compartir: “No te detengas” (No dejes que termine el día sin haber crecido un poco…), “Sobre él, a quien amo día y noche”.

Muy difícil, pero hay un fragmento de Canto a mi mismo que me encanta:

                 

Quédate hoy conmigo,
vive conmigo un día y una noche
y te mostraré el origen de todos los poemas.
Tendrás entonces todo cuanto hay de grande en la Tierra y en el Sol
(existen además millones de soles más allá)
y nada tomarás ya nunca de segunda ni de tercera mano,
ni mirarás más por los ojos de los muertos,
ni te nutrirás con el espectro de los libros.
Tampoco contemplarás el mundo con mis ojos
ni tomarás las cosas de mis manos.
Aprenderás a escuchar en todas direcciones
y dejarás que la esencia del Universo se filtre por tu ser.

 

¿CÓMO PUEDO LLAMAR TU ATENCIÓN?

Llamar la atención es una parte esencial para conseguir pareja, sobre todo cuando vives en el océano y eres un pez pequeño y anodino. Has de ser artista o hacer milagros. 

pez 2

Este pez globo japonés hace las dos cosas, dibuja círculos en la arena de unos dos metros de diámetro en el fondo marino. Los submarinistas de la zona los llamaban “los círculos misteriosos” porque no sabían cómo se formaban. En 2011 investigadores de la revista científica Nature identificaron una clase de pequeño pez globo de unos 12 centímetros del género Torquigener  muy diferente a sus parientes y que solo ha sido visto al sur de la isla Amami-Oshima en la zona subtropical de Japón.

pez foto

Estos dibujos los hacen solo durante la época del apareamiento. Los realizan moviendo únicamente las aletas. El proceso puede durar más de una semana. Cuando acaban el círculo decoran los montículos con restos de conchas y corales  para que su estética atraiga a la hembra.  Si hay suerte esta se acerca acerca al círculo y se sitúa en el centro, en donde el macho acude a su encuentro con movimientos relampagueantes. Todo pasa en menos de un minuto. La hembra ha de decidir si se va o si deja allí sus huevos y los cuida durante seis días. Poco tiempo después el mar y sus corrientes destruirán el dibujo y el macho volverá a iniciar su ritual en un sitio diferente.

La edición digital de la BBC ha conseguido mostrarnos las imágenes. Son algo más de tres minutos que nos regalan una historia excepcional:

Y así la vida vuelve a empezar una y otra vez. Porque como Rumi decía en su poema “El círculo” : No hay fin para algo redondo.

DIECISIETE HAIKU

El haiku es una de las formas más bellas de la poesía japonesa. Según la tradición se trata de un poema corto de diecisiete sílabas que se escriben en tres versos sin rima de 5, 7 y 5 sílabas, respectivamente. Versan sobre la naturaleza, la vida cotidiana, las estaciones del año (kigo) y en ellos se encadenan nostalgia, humor, incluso la filosofía procedente de la sabiduría Zen. Su aparición se remonta al siglo XVI.

Pero no solo se escribieron en aquella época y en el Japón. Los grandes poetas occidentales también compusieron haikus.

Me he permitido la libertad de jugar con las cifras mágicas que los forman y de presentar un haiku de haikus con:

Cinco de Bennedetti, siete de Borges y cinco de O. Paz.

lagos-helados-14

Mario Benedetti

      1

Los pies de lluvia
nos devuelven el frío
de la desdicha.

   2

Las religiones
no salvan / son apenas
un contratiempo.

3

Después de todo
la muerte es sólo un síntoma
de que hubo vida

4

Las hojas secas
son como el testamento
de los castaños.

5

Lo peor del eco
es que dice las mismas
barbaridades.

lotos

Jorge Luis Borges

1

¿Es un imperio
esa luz que se apaga
o una luciérnaga?

2

Algo me han dicho
la tarde y la montaña.
Ya lo he perdido.

3

La vasta noche
no es ahora otra cosa
que una fragancia.

4

¿Es o no es
el sueño que olvidé
antes del alba?

5

Callan las cuerdas.
La música sabía
lo que yo siento.

6

Hoy no me alegran
los almendros del huerto.
Son tu recuerdo.

7

Lejos un trino.
El ruiseñor no sabe
que te consuela.

haikus pajaros

Octavio Paz

1

Hecho de aire
entre pinos y rocas
brota el poema.

2

Troncos y paja:
por las rendijas entran
Budas e insectos.

3

Sobre la arena
escritura de pájaros:
memorias del viento.

4

Luna, reloj de arena:
la noche se vacía,
la hora se ilumina.

5

El mundo cabe
en diecisiete sílabas:
tú en esta choza.

japon

 

EL SALÓN DE LOS RECHAZADOS

El impresionismo fue una revolución, un saltarse los cánones; fue volver a lo auténtico, a pintar en libertad y en la naturaleza, y claro, los académicos apoyados por todo lo oficial, condenaron el movimiento desde sus inicios.

Uno de los acontecimientos pictóricos más valorados del siglo XIX era el Salón de París que estaba patrocinado por el Estado Francés, pero en el año 1863 el jurado rechazó más de 3000 obras y los artistas se indignaron. Nunca antes había pasado nada igual. Fue tal el revuelo del veredicto que Napoleón III decretó que los pintores rechazados pudieran exponer sus obras en un anexo al Salón oficial. Muchos críticos, y el público también, fueron a visitarlo para ridiculizar a los rechazados. Incluso Émile Zola incorporó un relato novelado del escándalo de 1863 en su novela La obra (1886). Pero en aquel Salón se expusieron obras que cambiaron la manera de ver el mundo y fueron tan magníficas como el  Desayuno sobre la hierba de Manet, y Chica de blanco de J. McNeil Whistler.

De blanco

No todo fueron comentarios negativos, algunos intelectuales y críticos legitimaron el movimiento y eso hizo que los artistas se organizaran para hacer exposiciones conjuntas en una sala que el fotógrafo Nadar les prestó en París. Se realizaron ocho. La primera fue en 1874. En ella un cuadro de Claude Monet dio nombre al movimiento.

Impresion sol naciente

Impresión del sol naciente.

En las  ocho exposiciones Impresionistas expusieron sus obras:  P.Cézanne, E.Degas, B. Morisot, C. Pissarro, P.A. Renoir, A Sisley entre muchos otros.

 

Esta es una historia que da que pensar. ¿Qué habría pasado si nadie les hubiera reconocido, si no les hubieran dado una oportunidad? Seguramente nada, porque lo que tiene valor siempre se abre paso solo, tarde o temprano, o así debería ser. 

Cantos de Rechazo

Annise Koltz

 

Abatid mis ramas

cortadme en pedazos

las aves continúan cantando

en mis raíces

Con las piedras arrojadas

contra mí

he construido los muros

de mi casa.

rechazo

Porque cualquier rechazo puede ser un sol naciente.